sábado, 1 de diciembre de 2012

Pensamiento de una crítica

Hoy, me he apoderado de una revista. Entre todas ellas, me decanté por una en la que salía el aclamado Brad Pitt. Pasé las páginas buscando la entrevista que habían hecho al actor pero, por el camino, topé con un artículo titulado: "Aquel malvado y digno Drácula". Me sorprendí de aquel nombre y comencé a leerlo. En él, Arturo Pérez-Reverte, autor de aquel escrito, empezaba con describir su anterior publicado en el cual concluyó que "los españoles somos cada vez más gilipollas". Lo acentuó matizando que no sólo se daba este caso en nuestro país, pues no se salva el resto del mundo. El ejemplo utilizado no es nada más ni nada menos que el fenómeno Crepúsculo. Esta popular saga de libros, que ha cautivado los corazones de niñas, chicas y adolescentes influenciables en general, comenzó siendo eso: una saga de libros. ¿Si me los he leído? Claro, yo formaba parte de las "crepusculitas" (y bien he dicho formaba) y era tan fan, que me los leí en tan solo una semana . ¿Cuando dejé de serlo? Entre los 13 y los 14 años, edad en la cual tu madre te empieza a comentar que ya eres muy mayor para vampiritos. Lo que me llevaba a preguntarme: ¿Y ellos? ¿Y los actores cuando empiezan a ser mayorcitos para interpretar a vampiros de instituto? También recuerdo que a esa edad leí Drácula, de Bram Stoker y continué con la película. Me fascinó tanto esa obra que sentí como si esos personages, a los que yo idolatraba, no pudieran competir con Drácula. Él sí que me inspiraba respeto y terror. Y no el entrañable Edward, tan bueno como enamorado de una humana. Sentí pena por él: la protegía en vez de hincarle el diente y acabar con tanta tontería, como mi buena abuela dice. El autor de la crítica, también menciona el aspecto de los vampiros, etiquetándoles de "guapitos, imberbes, vestidos así como en Zara". ¡Qué razón lleva, señor Pérez-Reverte! Es más, si me deja puntualizar, el abrigo que llevaba el buenazo del vampiro es el que las chicas y chicos se compran en dicha tienda de ropa. ¿Coincidencia? Lo dejo en el aire. Pero si volvemos a algo más serio, he de escribir, que es así desde hace tiempo. Por ejemplo ¿Quién no conoce Entrevista con el Vampiro o, si lo preferís, Interview with the Vampire? Los dos guaperas de Hollywood, Tom Cruise y (¡Oh, sorpresa!) Brad Pitt interpretan a dos vampiros extremadamente atractivos. ¿De cuándo es esta película? De 1994. Confirmado lo de "guapitos" pero ¿Y lo de imberbe? Creo más bien que no, por lo menos en esta producción: Louis (Brad Pitt) ya estaba casado y tenía una hija. Quería terminar mi primera crítica, con mi total apoyo hacia la suya. sobre todo en lo de "Un niño, sobre todo, necesita saber claramente que existen el bien y el mal (...). A ver cómo van a enfrentarse después a la vida y sus brutalidades unos chicos educados con la idea perversa de que todo lo real o imaginado es bueno, o puede serlo." Y puntualizando que, Señora Meyer, creo que usted ha leído también el artículo, aunque lo hayan publicado años después porque su segunda obra The Host trata de la supervivencia de los humanos a la invasión extraterrestre, aunque deduzco que siempre le ha gustado lo bueno y puro, también presente en dicho libro.

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